POR MARÍA JOSÉ LUBERTINO 

Estamos trabajando juntos y juntas para que Buenos Aires sea una ciudad más equitativa. Un tema que nos debe preocupar y ocupar durante todo el año es la educación en la ciudad. Hay cuestiones alarmantes en la gestión de Mauricio Macri, la constante es la subejecución de los presupuestos en infraestructura escolar, cuando hubo recursos adicionales de venta de patrimonio público que supuestamente iban a ser usados para mejoras en el sistema educativo.
Veamos de qué manera se produce la subejecución que mencionamos. El Ministerio de Educación presenta una ejecución de 51,1 por ciento con un presupuesto para el año 2013 de $ 9935,30 millones y un monto devengado al segundo trimestre de $ 5073,94 millones. Las partidas con mayor monto presupuestado para el año 2013 son la Dirección General de Educación de Gestión Estatal, con $ 5079,99 millones, destacándose la Educación Primaria con un monto de $ 2035,29 millones. Ambos casos muestran un elevado nivel de ejecución presupuestaria de 56,3 y 51,6 por ciento, explicado principalmente por gasto de personal docente.
Otro aspecto a destacar es la escasa relevancia que se da a la inversión en infraestructura escolar y obras públicas. Podemos ver como ejemplo el escaso monto destinado en el presupuesto 2013 a la Dirección Gral. de Infraestructura y Equipamiento, que asciende a $ 255,96 millones, con un nivel de ejecución de 30,8 por ciento en el segundo trimestre.
Otro ejemplo es Equipamiento Mobiliario, con un presupuesto para el 2013 de solo $ 5,01 millones y un escaso nivel de ejecución al segundo trimestre, de 11,1 por ciento.
Otras partidas de escasa ejecución presupuestaria en el segundo trimestre son Evaluación de la Calidad Educativa (19,2 por ciento), necesarias para evaluar el nivel de aprendizaje y enseñanza de las escuelas y poder mejorar los aspectos con mayores falencias y reforzar las instituciones con mayores problemas. Otra partida con poca ejecución presupuestaria es Sistemas y Proyectos de Informatización (22,5 por ciento). A la fecha, después de tres años de la venta de terrenos públicos cuyo fin era supuestamente de construcción de escuelas, el 77 por ciento de las obras no se ha comenzado o terminado. Otra de las problemáticas es la falta de infraestructura en educación inicial para niños/as de 45 días a tres años. La dinámica es de asistencialismo y privatización de la educación.
Queremos que haya una ley con criterios objetivos para la asignación de los subsidios a la educación privada. En 2013 la partida que tiene la Dirección General de Gestión Privada es de $ 1647,82 millones presupuestados y un nivel de ejecución al segundo trimestre de 56,6 por ciento.
La partida está explicada principalmente por las transferencias a la educación privada, que tiene un monto presupuestado para el año 2013 de $ 1622,90 millones. En el segundo trimestre tienen un alto nivel de ejecución, con un 55,6 por ciento del crédito vigente para esta partida.
El problema de la política educativa es estructural y atañe a los salarios, a las condiciones de flexibilización laboral de los docentes y a cuestiones edilicias. Hay un profundo desprecio del gobierno PRO por la escuela pública. Baños que no están habilitados, techos sin terminar, falta de estufas y malas condiciones de mantenimiento, así como edificios que no tienen accesos para personas con problemas motores. También cabe destacar que hay una frontera social virtual entre el norte y el sur de la Ciudad. A principios de 2012 la cartera educativa emitió la disposición N0 15/2012, en la cual se estipulaba el cierre de más de doscientos grados y cursos de las escuelas públicas de la Ciudad. Por denuncias por posibles cierres sin argumentos válidos y la movilización de toda la comunidad educativa se posibilitó el retroceso parcial de la medida. La reforma de las juntas también se decidió sin consulta a los/as docentes. La gestión PRO no gestiona desde el consenso, decide de manera vertical. La mentalidad privatizadora que está aplicando sobre los colegios está socavando la educación pública igualadora de oportunidades.
El aumento de las transferencias a los colegios privados, los cierres de grados de escuelas públicas y la reducción de la currícula son algunos ejemplos.
Progresivamente, se está avanzando hacia una ciudad para unos/as pocos/as.
* Diputada porteña

 
01/11/2013 Página 12 – Nota – Sup. Las/12 – Pag. 14