En ocho años se ha cumplido el 20% de la sentencia

Buenos Aires 29 de noviembre 2016. Esta mañana se lleva adelante realizó la audiencia pública celebrada citada por la Corte Suprema con el objetivo de analizar el grado de avance en el cumplimiento del fallo Mendoza. Luego de las exposiciones de los representantes de la sociedad civil, la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires, y el Estado Nacional bajo la figura del ACUMAR dejó en evidencia que tanto los plazos, las obligaciones y los objetivos impuestos en el mismo se encuentran altamente incumplidos.
También quedó en evidencia el bajo nivel de coordinación que realiza la Autoridad de la Cuenca Matanza – Riachuelo (ACUMAR), así como las dificultades que existen para el desarrollo de una acción integrada que tienda al logro de los objetivos fijados por la Corte en un territorio atravesado por 14 municipios del área metropolitana.
Un aspecto que toma relevancia es la exclusión del proceso de las personas afectadas por el estado del ambiente de la Cuenca. En este sentido, tal como lo viene sosteniendo el Cuerpo Colegiado, y las Defensorías Generales de la Nación y de la Ciudad de Buenos Aires, se torna insostenible que los habitantes de la cuenca no puedan participar del proceso de saneamiento, ni formar parte en las decisiones donde son los principales destinatarios. En particular se destaca el involucramiento en el proceso de relocalizaciones de miles de familias en situación de riesgo.
De igual forma, a 8 años del fallo de la Corte queda evidenciada la incapacidad de promover una gestión que controle la contaminación producida por las industrias y las descargas de aguas cloacales, como así también de detener la proliferaciones de basurales a cielo abierto que producen daños al ambiente e impactan en la calidad de vida de la población. De igual forma, tampoco se conoce siquiera el número de personas en situación de riesgo ambiental, siendo ellas quienes hoy demandan una pronta respuesta del sistema de salud.
Asimismo también quedó en evidencia las dificultades existentes para contar con un sistema de indicadores que permita el seguimiento y la valoración del resultado de las acciones que orientan el plan de saneamiento. A 8 años del fallo el organismo de cuenca no puede certificar el porcentaje de cumplimiento del mismo.

Para ello, y tal como se solicitara el Cuerpo Colegiado hace ya un año, es fundamental un nuevo pronunciamiento del tribunal que, como en 2006, genere oportunidades de deliberación para definir escenarios actualizados de recomposición ambiental. Asimismo resulta imperante adoptar medidas complementarias que especifiquen el alcance de los objetivos y precisen responsabilidades, resultados, cronogramas y términos, de modo de intensificar y efiencientizar las transformaciones necesarias para dotar a la cuenca Matanza Riachuelo de un horizonte más alentador.

ACDH, Farn, CELS, Asociación vecinos de la Boca.