26 de junio de 2016 // En Clarín // 

 

En la intimidad, y en lo que era una clara jactancia al enorme poder que tuvo, se le escuchó decir a Eduardo Duhalde que él había “puesto” a los únicos dos defensores del Pueblo de la Nación designados por el Congreso que hubo entre 1994 y 2009, Jorge Maiorano (un mandato) y Eduardo Mondino (dos). Para tener una mejor dimensión de las palabras del ex presidente vale un dato: desde abril de 2009, es decir hace más de 7 años, se encuentra vacante la conducción del órgano encargado de garantizar los derechos de los ciudadanos. Nunca más nadie tuvo suficiente poderío para designar a un nuevo ombudsman.

El punto es que la negociación política es imprescindible para su nombramiento debido a que la Constitución establece que debe ser aprobado por dos tercios de los legisladores de ambas cámaras del Congreso. Es un número que ninguna fuerza tiene por si sola ni en Diputados ni en el Senado.

La novedad es que el oficialismo pretende avanzar lo más pronto posible con la designación del nuevo defensor del Pueblo, según confió a Clarín el presidente provisional del Senado, el macrista Federico Pinedo. El senador, eso sí, aclaró que aún no se barajaban nombres.

Entre los socios radicales del interbloque de Cambiemos dan por descontado que la Casa Rosada va a querer poner a un hombre propio como Defensor del Pueblo y que propondrá al FpV que designe a uno de los dos adjuntos. El otro podría corresponderle al massismo.

Pero la disputa asoma brava porque en el FpV lo ven distinto. Un importante senador peronista se preguntó: “¿Por que dejaríamos que el Gobierno ponga a un hombre propio si los que estamos más cerca de los dos tercios somos nosotro?. Nos corresponde a nosotros designarlo”

En el ámbito del Congreso existe la Bicameral de Defensoría del Pueblo, que supervisa la tarea del órgano. Dato: en la actualidad no está siquiera constituida. Su presidente saliente, el senador radical Juan Carlos Marino, se lamentó: “En estos años no se pudo lograr el nombramiento porque el anterior oficialismo ni siquiera permitía que la bicameral tuviera quórum para funcionar”.

Existíría acuerdo para que cuando se constituya, lo que ocurriría en breve, al frente de la Bicameral quede la senadora macrista Marta Varela,

Consultado por Clarín, el peronista Juan Manuel Abal Medina, que integra la Bicameral, destacó: “El del defensor es un cargo muy particular que requiere tanto para su funcionamiento como para su accionar una persona que pueda reunir amplios consensos y tener la confianza del oficialismo y de la oposición”.

Entre los nombres que suenan para el cargo, aunque entre ellos hay varios que se están autopostulando, se encuentran Guillermo Fellner, Manuel Garrido, Julián Domínguez, Graciela Ocaña, María José Lubertino y Nicolás Zenteno, actual defensor del Pueblo de Salta.