Una cautelar contra ocho prestamistas no bancarios – Página 12 – 19 de septiembre 2026
En un escenario de creciente morosidad familiar, las firmas deberán transparentar costos, cargos, plazos y condiciones de sus créditos y advertir durante 30 días sobre información previa incorrecta o incompleta.
La Justicia hizo lugar a una medida cautelar impulsada por la Municipalidad de Morón junto con la Asociación Ciudadana por los Derechos Humanos (ACDH) y ordenó a ocho empresas de crédito al consumo corregir de inmediato la información sobre sus préstamos. La decisión busca proteger especialmente a los sectores más vulnerables, cuya necesidad de financiamiento aumentó ante el deterioro de los ingresos.
Según pudo conocer Buenos Aires/12, la resolución fue dictada por el Juzgado en lo Contencioso Administrativo N° 1 de Morón, a cargo del juez Marcelo Gradin. La presentación fue promovida por la Municipalidad y la ACDH. Las compañías deberán informar correctamente el Costo Financiero Total (CFT) de cada crédito, con IVA incluido, además de todos los gastos, cargos, plazos y condiciones de las operaciones.
También tendrán que mostrar durante al menos 30 días una leyenda rectificatoria que advierta que la información difundida anteriormente era incorrecta o incompleta. De este modo, la cautelar apunta a que cada consumidor conozca cuánto terminará pagando antes de asumir una deuda y, de esta manera, prevenir situaciones de sobreendeudamiento.
La decisión se conoce en un contexto de fuerte deterioro financiero de los hogares. Datos oficiales del gobierno bonaerense y del Banco Provincia ubicaron la morosidad en 12,8 por ciento en mayo de 2026 para atrasos superiores a 90 días. En octubre de 2024 era de 2,5 por ciento, por lo que se multiplicó por más de cinco.
Al incluir créditos fintech y no bancarios, 5,8 millones de personas estaban en mora. En José C. Paz la tasa superaba el 32 por ciento. Los informes atribuyeron el aumento principalmente a la pérdida de poder adquisitivo y a salarios rezagados frente a los costos fijos. Por eso, numerosos hogares recurrieron a tarjetas y préstamos para cubrir alimentos y servicios.
Las fintech y el crédito no bancario muestran niveles de irregularidad mayores que la banca tradicional. Además, el 75 por ciento de los nuevos morosos eran clientes que antes pagaban al día. Por esta razón, el deterioro aparece más vinculado a la caída de ingresos que al crecimiento de las deudas.
Otro indicador, con metodología y período diferentes, mostró una tendencia similar. El Monitor Mensual de Crédito a las Familias, de Eco Go y la Universidad Austral, registró una morosidad del 18 por ciento en julio, el vigésimo primer aumento mensual consecutivo y 10,3 puntos porcentuales más que un año antes. El stock de deuda familiar llegó a 99,4 billones de pesos a precios de julio. El crédito cayó 0,7por ciento real frente a junio, aunque creció 4,7 por ciento interanual.
En ese marco, la cautelar de Morón busca que quienes recurren al crédito no bancario cuenten con información clara sobre el costo real de las operaciones antes de endeudarse.
