Por María Cecilia Toledo |

Las banderas de Bolivia y Chile se mezclaron con las de la Campaña por el Aborto Legal Seguro y Gratuito. Prácticamente se vieron más whipalas que banderas de la comunidad LGTBIQ. Fuerte rechazo a la anulación que hizo el gobierno del nuevo protocolo para el aborto no punible


“Color rojo, fila uno. Color rojo, fila uno”, gritaba una mujer de remera violeta en la esquina de Corrientes y San Martín, a metros de la Embajada de Bolivia. A su alrededor otras mujeres con cuadrados de colores en papel cartulina la miraban mientras intentaban cubrirse del sol.

“No se entiende qué quieren hacer. Hace media hora que lo están intentando”, protestó un varón que vendía pañuelos verdes, los que identifican a la Campaña por el Aborto Legal Seguro y gratuito.

“Color rojo, fila uno. Color rojo, fila uno”, seguía diciendo la mujer de remera violeta.

“Nosotras somos así. Tenemos esta forma de organizarnos y somos pacientes. ¡Qué raro un hombre intentando explicarnos cómo tenemos que hacer las cosas!”, murmuró por lo bajo Isabel, 63 años, española y docente de la Universidad Autónoma de Barcelona. “Leí en el diario sobre esta marcha y aquí estoy”, dijo a Infobae.

Isabel, al igual que la mujer que gritaba “color rojo, fila uno” y el hombre que vendía pañuelos, formó parte de marcha que se realizó hoy en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

Lo que la mujer de remera violeta estaba haciendo al gritar “Color rojo, fila uno” era organizar a varias otras mujeres que tenían los recortes de cartulina de colores para formar una bandera whipala, que representa a los pueblos originarios. La marcha de hoy estuvo atravesada por los conflictos que suceden en la región y la bandera de colores fue la gran presente.

A metros de allí, en la puerta de la Embajada de Bolivia, una mujer hablaba ante el micrófono de un medio internacional. “En Bolivia están sucediendo secuestros, torturas. Hay campesinos detenidos y violaciones a mujeres. Por favor si está en sus manos, ayúdennos”, decía, casi como un grito desgarrador.

Unos pasos más adelante, un grupo de mujeres con cascos y pasamontañas que les cubrían el rostro cantaban:

“Y cómo, y cómo es la uea (cosa)

Nos matan y nos violan y nadie hace ná (nada)”.

Eran jóvenes de la “Asamblea de chilenes de Buenos Aires”, que representaban con ese canto y esas ropas a la primera línea de manifestantes que salen a las calles a protestar en Chile.

Los mensajes de la marcha

Cada 25 de noviembre se realizan movilizaciones para recordar a las hermanas Mirabal, luchadoras asesinadas por la sangrienta dictadura de Rafael Leónidas Trujillo en la República Dominicana. 59 años después del asesinato que dio lugar a esta fecha, la violencia política contra las mujeres continúa siendo un reclamo en la agenda de género.

“Desde el movimiento de mujeres, lesbianas, trans, travestis, bisexuales, no binaries denunciamos que en Bolivia, hay golpe de estado racista, misógino, cívico, clerical y militar (…) Y es necesario denunciar una y otra vez, que las prácticas de tortura, ultraje, violación y violencia sexual aún siguen vigentes en Chile”, se expresó en el documento leído sobre el final de la convocatoria.

Los reclamos por el aborto legal en Argentina se mezclaron con consignas como “Chile despertó” y con cánticos contrarios a Jeanine Áñez, la presidenta interina de Bolivia. La marcha de esta tarde parecía contener varias marchas en su interior: la bandera verde la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito estaba junto a la bandera de Bolivia, y la que representa a la comunidad LGTBIQ se mezcló con la whipala, ambas muy coloridas.

“Cuando se presentan situaciones de violencia las más perjudicadas son las mujeres y las identidades femenizadas. Desde la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito acompañamos esta marcha porque el aborto clandestino es violencia estatal. Los derechos no se pueden dividir por eso las luchas se unifican” aseguró a Infobae Elsa Schvartzman, de la Campaña.

La diversidad de reclamos planteados en la marcha de esta tarde muestran la amplitud de violencias que sufren las mujeres y disidencias, que no sólo se expresan a través de los femicidios y los golpes sino que incluyen temas como el acceso al aborto, la desigualdad salarial y el reparto poco equitativo de las tareas domésticas, que recae generalmente sobre las mujeres. La maternidad es otro de los temas por los que las mujeres pueden sufrir violencia, ya sea a la hora de parir (violencia obstétrica) o ante el deseo de no ser madres.

“Maternidad en tensión” es una pieza de “artivismo” que se realizó en medio de la marcha de mujeres. Se trata de una adaptación de la obra “Maternidades secuestradas” que la artista mexicana Mónica Mayer realizó en su país en 2012. “Hacemos esta pieza junto a activistas y artistas argentinas para hablar de las problemáticas y violencias que surgen alrededor de la maternidad, incluyendo el derecho de las mujeres a no ser madres”, explicó la propia Mayer.

Frente a la Casa Rosada se escucharon consignas como “¡Basta de violencia machista y patriarcal! ¡Basta de ajuste y represión!”, “¡Fuera el FMI! ¡No al pago de la deuda!” y “¡La lucha de las mujeres y disidencias de pie!”.

Durante la mañana de hoy, la sobrina del senador por Tucumán José Alperovich, a quien denunció por abuso sexual se presentó ante tribunales para ratificar y ampliar la acusación. La mujer, de 29 años, había contado a través de una carta publicada en los medios que su tío, además de quien también era su jefe, abusaba de ella.

“Me enteré de lo de la sobrina de Alperovich porque me saltó la noticia en Facebook”, dijo una de las manifestantes a su amiga.

“Yo lo vi en Instagram. Y lo que pienso es que hay cosas que no se discuten. Y si ella hizo la denuncia hay que creerle porque se anima a exponer lo que le pasó y eso puede servir para que otras mujeres hablen”, le respondió una joven que llevaba una remera gris que decía “Girl power”.

La movilización se realizó a días de que el gobierno anulara el nuevo protocolo para el aborto no punible que fue publicado el miércoles pasado en el boletín oficial. En este contexto, la marcha finalizó con un #Protocolazo en el que las manifestantes levantaron frente a la Casa Rosada carteles con la leyenda “Protocolo ILE con resolución YA!”.

En el documento que redactaron de manera conjunta las organizaciones convocantes a la marcha también hubo referencias a la anulación del Protocolo ILE. “Exigimos la aplicación en todo el territorio nacional del Protocolo por la Interrupción Legal del Embarazo sin restricciones. Denunciamos al presidente Mauricio Macri por derogar las modificaciones al Protocolo”, aseguraron las oradoras.

Rocío, una mujer trans de 40 años, marchó con un cartel que decía “una no nace mujer, se hace mujer” y contó que se sumó a la movilización en defensa de “nuestros derechos porque es necesario que cambie la mentalidad de la gente que nos insulta o discrimina”.

Desde el escenario, las oradoras reclamaron “por el cumplimiento del cupo laboral trans y travesti” y se denunció “el recorte en salud que desabastece directamente los tratamientos de hormonización, incumpliendo con la Ley de Identidad de Género”.

El clima de la marcha osciló entre un espíritu combativo y alegre con la rabia y el dolor por lo que sucede en varios países de la región. Se vieron lágrimas, expresiones de sufrimiento y gritos desesperados para pedir ayuda. También hubo glitter, abrazos fraternales y bailes al compás de los tambores. Una foto de lo diverso y amplio que es el movimiento de mujeres en Argentina y la región.

FOTOS: Franco Fafasuli

FUENTE: Infobae.com