La Ciudad Verde debe dejar de ser un slogan publicitario

por María José Lubertino

 

Finalmente, se aprobó en la Legislatura porteña el Proyecto que hemos presentado en 2010 sobre «Normas de acondicionamiento térmico en la construcción de edificios» y por el que tanto trabajamos junto a distintas instituciones, expertos/as, vecinos/as que participaron de los foros y audiencia pública; todos creyendo firmemente que la cuestión ambiental es una responsabilidad de todos/as y, por eso, el Estado debe ser el primero que dé el ejemplo.  

Con esta ley, avanzamos un paso para que la ciudad verde que Macri tanto propone en sus spots televisivos empiece a ser una realidad para todos/as.

Hacía tiempo que la Ciudad necesitaba una ley que introduzca el concepto de sustentabilidad y se provea de una normativa para la reducción del consumo energético de los edificios que se construyan. Puesto que subestimar el impacto ambiental es tener una mirada estrecha.

Afortunadamente, a partir de ahora, se establecen por ley las condiciones de acondicionamiento térmico exigibles en la construcción de edificios para, de esta manera, contribuir a una mejor calidad de vida de la población y la disminución del impacto ambiental a través del uso racional de la energía.

Este proyecto fue sometido a la modalidad de doble lectura y se basa en la necesidad de lograr una reducción del consumo energético en la etapa actual, tanto por la comprobable realidad del agotamiento de las fuentes de energía no renovables en términos económicos, como por el efecto de calentamiento planetario que provoca su empleo creciente  y cuyas consecuencias son innegables.

En este sentido es posible lograr un ahorro importante de energía aislando adecuadamente las viviendas, oficinas y demás edificios públicos y privados que necesitan calefacción y refrigeración para mantenerse confortables.

Hemos decidido que la vía más idónea para lograr una legislación en este sentido era proponer la modificación de una serie de artículos del Código de Edificación, así como el agregado de párrafos nuevos en otros capítulos del mismo, a fin de que las nuevas construcciones de más de 1.500 m2 estén obligadas a aplicar las normas IRAM de  acondicionamiento térmico para construcciones.

Celebramos hoy que la Ciudad de Buenos Aires, por primera vez, provea de una normativa para la reducción del consumo energético de los edificios que se construyan y que avance hacia un ambiente sano, derecho de todos los/as ciudadanos/as, y una ciudad moderna, sustentable e inclusiva.

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